Y volvimos a la carga…

Aunque repitas una y mil veces, te sigues maravillando con ese espectáculo para la vista que es el Desfiladero de los Gaitanes. Sentir el vacío bajo tus pies cuando cruzas el puente colgante no tiene precio, y más, ¡cuando vives la experiencia con los que más quieres!

En este último capítulo en el Caminito del Rey, lo abordamos con dos grupos de valientes que querían perder su miedo a las alturas. Los intrépidos jerezanos madrugaban un poco más para emprender rumbo a una experiencia inolvidable; los cordobeses, en cambio, tenían un poquito más de tiempo para disfrutar del sueño (aunque, seguramente, durmieron poco pensando en lo que les esperaba al día siguiente).

Un día de aventura, convivencia y reencuentros; todo ello envuelto en un paraje espectacular de obligada visita.

Si todavía no conoces el Caminito del Rey, tendrás una nueva oportunidad de disfrutarlo próximamente con Proyecto Ulises…. Además de otras aventuras igualmente interesantes!